Pero este año, el día de la Independencia tiene un significado más especial si cabe, puesto que llega apenas unos días después de que la revista Forbes (si, esa que ninguno hemos visto en un kiosko pero nos creemos que existe) publicase una de sus habituales (y de sospechosa utilidad) listas en la que ennumera las diez ciudades más felices del mundo. Y mira tú por donde que encabezando el listado, por delante de urbes como Sidney, Barcelona, Amsterdam, Madrid o Roma se encuentra Río de Janeiro. Porque nosotros lo valemos.
Y con esa lista en la cabeza pensaba yo en toda esa gente durmiendo en las calles que me cruzo de camino al trabajo cada día y me preguntaba si ellos serían muy felices. Pero en fin, que van a saber ellos, que lo mismo ni han leido nunca la revista Forbes. El mundo, que está lleno de gente desagradecida, vamos.
Lo peor de todo es que, con la dichosa lista, cae una nueva responsabilidad sobre mis hombros, porque a ver quien se atreve a quejarse ahora de nada viviendo en la ciudad más feliz del mundo....
"Felicidad, que bonito nombre tienes. Felicidad, vete tú a saber donde te metes..."

